El Instituto Nacional Electoral (INE) ha reconocido la preocupación por la organización de las elecciones en cuatro municipios de Chiapas: Bellavista, Chicomuselo, Frontera Comalapa y Pantelhó. El organismo electoral ha solicitado al Gobierno estatal información sobre las condiciones de seguridad en estas comunidades.
Chicomuselo, con una población de apenas 8 mil habitantes, ha experimentado enfrentamientos entre el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Cartel de Sinaloa en los últimos meses, obligando a sus residentes a abandonar sus hogares. Frontera Comalapa recibió la intervención de la Guardia Nacional hace un mes debido a la violencia criminal que afectaba la localidad.
En Pantelhó, también se han registrado enfrentamientos, y recientemente, familiares exigieron la localización de 21 personas desaparecidas desde hace más de dos meses.
En un informe presentado al Consejo General del INE sobre acciones de seguridad, se destaca que se entregó a la Secretaría General de Chiapas el recorrido que realizarán 13 juntas distritales en todo el estado del 15 de enero al 15 de febrero para la ubicación de casillas. Se ha solicitado la protección de seguridad para el personal del organismo durante estas actividades.
En Chicomuselo, se pidió el acompañamiento de la Secretaría de la Defensa Nacional para el examen realizado por capacitadores y supervisores electorales. Además, se informó que en solo ocho de las 32 entidades se instalaron mesas de coordinación, donde se solicita seguridad para el personal en actividades de campo, logística y resguardo de documentación. Oaxaca planea realizar un Diagnóstico de Riesgos Electorales en sus 570 municipios.
En Tabasco, otra entidad afectada por la violencia, las Juntas Distritales informan semanalmente los hechos en materia de seguridad que requieren atención por parte del gobierno local o federal.
Durante la sesión del Consejo General, algunos consejeros expresaron su preocupación y pidieron ser incorporados a las mesas de seguridad con el Gobierno federal, cuya realización semanal se había prometido, aunque su realización actual es desconocida.
Los representantes del PRD, PRI y PAN insistieron en la creación de mapas de riesgos y la formación de una mesa con los partidos para abordar eventos específicos. Algunos consejeros manifestaron su preocupación por la violencia en las elecciones, citando asesinatos de personas interesadas en participar y la presencia de candidatos vinculados al crimen organizado. Se hizo un llamado a los partidos políticos para asumir responsabilidad y garantizar la integridad de sus procesos internos.
